viernes, 1 de mayo de 2009

GRANDEZA




POR: Miguel castellanos.
Americano desde la cuna.

Ya me hiciste feliz por un momento, ya di la vuelta cantando que eres campeón y eso no lo olvido. En el último momento de una de estas tardes de marzo llegué con la última ilusión de sacarme el grito de la garganta en un partido en el Atanasio contra el compatriota de grupo y no se dio, el gol quedó atorado para siempre en mi garganta, “América de Cali resignó sus posibilidades en Copa y va en caída libre en el torneo local” se leía en la portada de una web de fútbol nacional cuando prendí mi compu pasada la media noche. Me sentí triste. Pero sólo bastaron dos comentarios en futbolred.com y otro par en algún social web para que reaccionara ante la miopía de los cronistas y la felicidad de verdes y azules, ¿por qué triste? Si somos campeones, ¿por qué triste si dimos la vuelta hace un par de meses? Los que escribimos no somos hinchas de un día o de opinión de canal de televisión, somos hinchas de corazón y sabemos que tenemos la realidad como mejor ejemplo de la grandeza Americana.

¿Qué es grandeza? Por un segundo me devolví tres años atrás cuando peleábamos por no descender de categoría, cumplíamos 3 años de fracasos monumentales y el fantasma que más nos atormentaba las noches no era el descenso, era la desaparición total. América pasaba sus peores momentos económicos mientras la Lista Clinton estaba cerca de quebrarle las piernas y nadie nos miraba para una democratización ni para brindarnos la mano, como hoy si lo hacen con piel de oveja mientras ladran que vienen a sacar al América de la Lista Clinton. ¡Claro! Hoy el equipo es campeón y tiene una nomina de jugadores muy cotizados en el mercado que pueden costar una fortuna, la cual será del que mejor le negocie las acciones al señor Rodríguez usando los medios como trampolín al nobel de la paz por su ayuda incondicional, ¡claro! Ahora resulta que si van a “salvar” a la mecha de su infierno, pero en esa época nadie apareció y los pocos que lo intentaron se vieron frustrados por el estado, el mismo que hoy impulsa la famosa democratización.

En esa época negra, la peor en la grandiosa historia Americana, me vi sentado preguntándole al cielo por qué tenía que sufrir un pueblo de esa manera, pensé que nadie sacaría al América del infierno.

Y así fue, nadie lo hizo, nadie dio su mano ni brindó su apoyo, fue la grandeza americana la que afloró, fue el poderío de su casta el que renació. En ese momento en el que muchos hacían fuerza para que América descendiera a la B, en el que varios técnicos pasaron sin éxito por los camerinos donde alguna vez estuvo Falcioni con Bataglia, en el que azules y verdes reían felices de la debacle roja y en el que no aparecía ni alcaldía ni gobernación ni fiscalía para ninguna democratización, en ese momento vimos volver a nuestro mejor hincha acompañado del hijo del pueblo americano, Diego Edison y Alex armaron un sueño despacito, reuniendo pedacitos y metiéndole amor americano a una plantilla que se enamoró de la gloria de ser campeón, de ir en contra de todo y todos, un momento inolvidable en el que un grupo de jugadores olvidados y despreciados por los equipos del país, sólo tuvo que hacer una cosa para ganarle al mundo: usar la camisa americana.

Y un año y medio después de estar cerca de la muerte, dimos la vuelta. Y le ganamos a los jueces que le regalaron el último título a nacional, le ganamos a los deseos de verdes y azules de vernos en la b, le ganamos a la pobreza absoluta de no recibir sueldos, le ganamos a los equipos encopetados, repletos de patrocinios y dinero, le ganamos a los gobiernos indiferentes del dolor del pueblo. Le ganamos a todo. Para llegar a un 21 de diciembre y leer lo siguiente en los medios nacionales:

“El año pasado, el equipo que orienta tácticamente Diego Umaña expresó el mejor concepto futbolístico en el balompié nacional. El resultado: un subcampeonato y un campeonato, además del tiquete para disputar la Copa Libertadores.” Editorial futbolred.com

“Lo más importante y atractivo fue el fútbol diferente, bien aplicado de un equipo muy joven, incluso con un montón de problemas económicos, y que sin embargo sacó fuerzas para ser el campeón, América es lo más cercano al fútbol internacional” Luis Fdo Suarez, D.T. Atlético Nacional.

“…Ganó el mejor, el que combinó táctica, estrategia, velocidad, verticalidad, toque de bola y ¡definición! Ganó el mejor, exhibiendo un muestrario de fútbol espeluznante; Ganó el equipo más grande de Colombia en los últimos 29 años, en ese lapso logró las 13 estrellas que hoy exhibe, mientras Millonarios se demoró 39 años para lograrlo (Cuando ganó su primera estrella los azules ya tenían 11) Ganó el mejor, que tuvo a lo largo del torneo la ausencia de un patrocinador, la carga de la ‘lista Clinton’ y a sus jugadores amagando huelgas y paros por no pagos de sueldos y premios, ganó el que reunió los mejores comentarios y elogios a lo largo y ancho del mapa futbolístico local, Ganó el diablo con autoridad diciendo: -Las finales no se juegan: se ganan-…” ELTIEMPO.COM

Y es hoy, después de la eliminación de copa que me pregunto si debería pensar en estar triste, el fútbol te da y te quita, y no hay eliminación de ninguna copa que pueda hacerme olvidar la alegría que sentí ese 21 de diciembre cuando oscar julian pitó el final. Ni yo mismo me lo creía, ni hoy mismo lo creo, un equipo que representa lo que somos todos, que representa lo que llevamos en el corazón, sólo necesitó que ese sentimiento se metiera en su pecho para ganarle a absolutamente todo. CAMPEONES HIJUEPUTAAAAA CAMPEONEEEESSS. A pesar de todo y de todos, somos campeones.

Grandeza es eso, que dos hombres se junten y nos digan: DECIDIMOS SER LOS MEJORES. Gracias Diego y Alex. Siempre los llevaremos en el corazón.

Ahiii estaaaaaaaa, Ahiii estaaaaaaaa, es el equipo de umaña y escobar, Ahiii estaaaaaaaa…

2 comentarios:

Catalina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tachu dijo...

SOMOS CAMPEONES!!!!!!!! No hay lugar para la tristeza...